Tigresa mansa

"La Tigresa" es guapísima además de etarra sanguinaria. Recuerdo la primera vez que la vi en los periódicos, hace ya unos cuantos años, quedé impactado por su belleza felina y esos ojazos de animal sexual.
La Tigresa es la única terrorista con la que he tenido "pensamientos impuros", que son los pensamientos más básicos y puros aunque el obispo Munilla y el arzobispo de Valencia, ese que ha redactado un libro de "educación sexual" para niños ("desinformación sexual" digo yo) piensen lo contrario. ¡Me he masturbado con la imagen de un terrorista!... Señor Munilla, ¿es más pecado masturbarse pensando en La Tigresa que en Sara Carbonero?
Y ahora me entero que esa pistolera, de nombre Idoia López Riaño y de edad 46, ha redactado un comunicado en el que renuncia a la violencia y asume el daño causado a las víctimas.
¡Mi gozo en un pozo!, ¡se han truncado mis sueños!, ¡se me ha derribado un mito!... La Tigresa era mi Bonnie Parker adorada, heroína malvada del hampa vasca, una mujer predestinada a fugarse de la cárcel y morir en cualquier carretera acribillada por una patrulla de la Guardia Civil, quizá abrazada a su amante, lo mismo que Bonnie and Clyde, y al igual que los hampones americanos pasaría a la leyenda en forma de canciones, películas y camisetas.
Pero no, La Tigresa ya no muestra los colmillos ni la pipa con parabellum. "Mi abandono de ETA es total y definitivo" ha dicho la otrora asesina contumaz. La Tigresa está condenada a 2.ooo años por 23 asesinatos y no saldrá libre hasta el 2.031 (2.000 años cortitos)
¿Con su "arrepentimiento" pretende que algún apaño político la deje en libertad o que la rebajen la pena un montoncito de años?... ¡No, que los cumpla!, ¡son 23 asesinatos, fiera corrupia, hija de puta!... Además, te mereces cumplir la condena entera por haber truncado mis sueños. Yo soñaba con esa fuga espectacular de la cárcel seguida de una matanza a lo Bonnie and Clyde. Es como si los fans de Freddy Krueger se enterasen de que su ídolo ya no asusta en sueños, que ahora se dedica a cantar nanas a los niños para que se duerman.
¡Uf, en el 2.031 ya tendrás 67 años!... ¡Qué lástima!... En esas fechas el obispo Munilla y el arzobispo de Valencia ya estarán el Cielo. ¡Alabado sea el Señor!